Publicado en Troyanas y su entorno

El toque de los dioses

La venganza es el placer de los dioses, siendo este un plato que se debe comerse frio para poderlo saborear.

Lic. en Psic. Silvia Angélica Madrid Tinoco.-Políxena-

¿Qué es la venganza?

Te contaré que la venganza no es otra cosa que una reacción de auto-conservación ante una acción que se percibe realizada por otros como injusta,  y que es vista como un medio para resarcir o reparar nuestra dignidad perdida, pero ¿Qué es lo que nos motiva a vengarnos de aquellos que están cerca de nosotros?,  no hay una respuesta exacta, sólo un afán o reclamo de nosotros por  justicia, de reparar de algún modo lo que se nos ha quitado, o aquello que,  en muchos casos,  ya hemos perdido;  si no por qué el otro nos haya quitado algo,  o nos odie, si,  por qué nosotros mismos,  muchas veces,  hemos perdido lo que amábamos o hemos inducido al otro a incurrir en aquello que temíamos. Entonces,  como un mecanismo de defensa,  en mi mente,  forzó al Otro a  mi Enemigo a que sufra en la misma medida al daño que me ha hecho, o en la realidad lo llevo a sufrir un dolor indescriptible, pues mi odio ahora lo vierto en contra  de aquello que él más ama, contra aquello que me ha quitado, aquello que más valora y que yo ahora puedo destruir. Y qué pasa mientras ejerzo mi venganza, pues me da  y siento un indescriptible placer, gozo con el solo hecho de ver a mi ahora enemigo reducido a nada, a sufrir más o menos el mismo dolor que me generó con su ahora daño o destrucción, y por lo tanto, tengo que ver satisfecho mi Ego herido; por que ver  el sufrimiento y dolor de los otros genera me da el placer de bañarse en las cenizas o sangre de mi enemigo; de mi amado y odiado rival.

Mis queridos amigos, esto es el inicio de la batalla de Troya, porque de ahí surge el origen de mi tragedia, o de mi felicidad, y todo esto se da cuando la diosa Hera,  cansada de todas la humillaciones sufridas por su marido Zeus (infidelidades, traiciones y dolores) y de  todos los demás dioses, decide desquitarse con los humanos, un poco del dolor que hasta ese momento había contenido, siendo los mismos dioses quienes quedan divididos en dos bandos, aquellos que defienden a los Troyanos y aquellos que defienden a los griegos, porque lo mejor de todo en una venganza es el divide y vencerás,  infringido graves daños a los humanos, y haciendo creer al  tonto de Menelao, que es quien en principio pierde a Helena, o el que la arroja los brazos de Paris,  que es la guerra o la vendetta (pelea de sangre) la única solución para reparar su estima herida,  entonces él decide dañar a París en aquello qué mas amaba, robar y poseer  su adorada Patria.

¿Cuáles son los orígenes de la venganza?

Por inicio resarcir o reparar un daño en un afán de justicia, en donde quien es humillado recibe el honor perdido ya sea ante los ojos de los demás o ante los ojos de uno mismo, por lo mismo es un sistema de auto-conservación del propio Yo, el vengarnos nos da la reparación de un daño ayudando a nuestro debilitado Ego a hacer manejable el duelo, por el amor perdido, por el desprecio recibido o el odio compartido, en sus dos dimensiones, ante los ojos de los demás en un sistema público de venganza avalado por la sociedad o mejor llamado Justicia, o ante los ojos de uno mismo, en una venganza privada, que a veces nos hace perder la vida, salud, dignidad, amor propio, y envilece nuestra alma.

Un segundo factor que nos lleva a vengarnos es el miedo a aquello que pueda hacernos nuestro victimario en el futuro, porque si ahora me ha hecho esto o me ha quitado aquello, que puedo esperar en el futuro, entonces viene el contragolpe, aquello que me dejará satisfecho al lograr reconstruir mi estima perdida.

Un tercer factor es la defensa del honor, donde no importa el precio a pagar, debo ver satisfecho mi amor propio, lograr destruir al otro, para sentar un precedente en los demás que haga que me respeten, ya que este ser me demostró la más absoluta falta de temor y me hizo quedar mal ante los demás, o sufrir un daño a mi autoestima.

Un cuarto y último factor es la reeducación del agresor, en donde a través del más maravilloso de los daños le enseño una lección que nunca olvidará, le dejó que pague su deuda conmigo o con la sociedad, haciendo su vida una miseria y tomando su ejemplo como punto de reflexión para los otros que quieran volver a dañarme.

¿Cómo lograr mi venganza?

Primero determinar cuál es la vulnerabilidad del Otro, ¿qué es aquello que más le puede doler?, donde puedo asestar el golpe mortal, que paralice, que sucumba sin provocarle la muerte;  en un segundo momento es medir su capacidad de sufrimiento, porque no puede haber una venganza total sin el Otro, por lo tanto, debe haber  un tiempo de duración pronunciado, entre más tiempo soporte más satisfecho se verá mi Ego; en un tercer momento debo medir qué tanta sangre fría poseo, ya que es imposible llorar sobre los restos de mi enemigo, y si lo amo, si me lleva solo el deseo de devolverlo a mi lado, de volver  a amarlo, de hacerlo amarme sin amor con tal que esté a  mi lado; en un cuarto momento es importante tener una ausencia total del miedo porque en caso de no lograr asestar un golpe mortal que debilite al Otro o lo anule, puedo ver la magnitud del contragolpe de mi enemigo y en resumen ser víctima de mi propio odio reflejado en los ojos de mi ahora justiciero.

¿Renunciar a la venganza?

El amor todo lo puede y lo logra, solo el amor por uno mismo y  por el enemigo así como el manejo de la perdida pueden hacer que la venganza se cambie por perdón, donde al contrario de emularme a mi agresor, me presento ante él como más fuerte, ya que he sido capaz de perdonar y olvidar todo el dolor que el otro me hizo sentir, que me hizo padecer;  quedando reducido mi antes enemigo a una simple gentuza indigna de mostrarle el menor honor y donde al verlo de manera tan insignificante, le demuestro que no es digno siquiera de mi odio más brutal.

El olvido hace posible la curación y por lo mismo, el odio se transforma en indiferencia, no más puedo albergar en mi corazón odio, he decidido vivir en amor, prefiero por momentos el ignorancia a quien me lastimo, quien humillo y destrozo mi corazón, logrando al fin darle a mi alma un poco de perdón y al Otro darle la más grande bendición. Renuncio a mi venganza y me rindo ante el amor.

Publicado en Biblioteca de curiosidades y creaciones, En el origen, Troyanas y su entorno

Biblioteca de curiosidades y creaciones

 

Por un amor mal correspondido
Por un amor mal correspondido

 

LA ÓPTICA DEL AMOR.

“Cuando el amor mató a Troya”

Elaborado por: Lic. En Psic. Silvia Angélica Madrid Tinoco. “Políxena”.

 ¿Qué es el amor? Esta es una pregunta que trasciende la simple visión humana, pero en pocas palabras te diré que el amor es una emoción, un sentimiento, un valor y una necesidad humana; desde tiempos inmemoriales se ha querido definir al fenómeno amoroso que tanto ha llamado la atención a los seres humanos, este fenómeno ha tomado las más diversas explicaciones: filosóficas, mitológicas, biológicas, científicas y religiosas, muchas fueron las culturas que trataron de definirlo, una de ellas fue la cultura griega,  quien asignaba dioses, sin dejar  este fenómeno sin un representante, dicho dios era Eros, el dios del amor, quén se encargaba de hacer posible la vida en la tierra y se le representaba como un joven muy bello, alado; en otras culturas como la romana toma otra representación que es la de un niño alado con flechas de oro y bronce,  que era quien se encargaba de hacer posible que dioses y humanos se enamoraran o se odiaran, los romanos le dieron la figura de Cupido cuyo nombre en latín significa “Deseo”, y desde la perspectiva histórica es la figura que más puede representar el fenómeno amoroso.

 Cuenta la tradición que el mito de Psique y Eros nos narra la historia de Psique,  una mujer mortal que era muy hermosa  y,  de cuya belleza estaba celosa la diosa Venus  -Afrodita griega-(diosa del amor y madre de Eros),  quien al ver abandonado su templo decide que es necesario que Psique se enamore de un monstruo, para ello manda a su hijo con la finalidad de lograr la consecución de sus deseos, sin embargo,  es su hijo quien se enamora de su belleza y decide contravenir los deseos de su madre y   llevarla a vivir a un palacio, sin que ella sepa que es Eros quien la ama, así es como la dirige hacia su palacio donde la colma de atenciones, pero solo tiene una condición, y es que su esposa nunca lo debe ver, sin embargo un día pide a su esposo que la visiten sus hermanas ya que ella se encuentra sola, la visita de ellas transcurre en la mejor de las situaciones solo titubea Psique a la pregunta de ¿cómo es su esposo?

 Al inicio ella cuenta que es un hombre viejo y que por sus negocios es que no se encuentra en el palacio, después se contradice al decir que su esposo es un apuesto joven, ante dicha situación las hermanas le confiesas que el oráculo ha determinado que su esposo es un demonio, tan peligroso que  le llaman “el demonio de los ojos verdes”, aquel que hace temblar a los mismos dioses, es por ello que una noche Psique espera a que Eros este dormido, con el fin de saber quién es su amor, al descubrir la belleza de su esposo, y por el mismo ardor de la lámpara de aceite, derrama una gota de aceite hirviente sobre él, esto hace que el despierte, dice a Psique que nunca lo volverá a ver, en ese momento desaparece y se va al lado de su madre la diosa Venus, la diosa comienza una persecución hacia Psique, en principio la destierra del palacio, ella vaga por el mundo en busca del amor que perdió y cree no poseer más, suplica a la diosa Venus que le imponga las pruebas que ella desee para que recupere a su amor, y así lo hace Venus, tratando de lograr que Psique muera en sus intentos, pero siempre sale victoriosa por la fuerza del amor, ya que Eros siempre logra que le ayuden las criaturas inferiores,  y desde las sombras logra que su esposa salga victoriosa en sus intentos de recuperar su amor, para que así pueda reunirse con el, en honor a este amor Júpiter el padre de los dioses decide volver inmortal a Psique para que nunca se separe de Eros, y desde ese día el amor no puede vivir separado del alma.

 En esta alegoría se puede observar el amor ideal, aquel que vence todos los obstáculos y logra trascender al propio hombre, pero no todo amor se funda sobre la base de lo ideal, ya que existen ideales como personas hay en el mundo, y un amor ideal nunca es alcanzable, puesto que todo amor es falible y el ideal es perfecto en su concepción y en sí mismo.

 Dentro de las explicaciones biológicas que se han dado al fenómeno amoroso tenemos desde científicos que lo definen como “un estado alterado de la conciencia”, ya que a través de el se liberan más neurotransmisores del grupo de la serotonina (que hacen que estemos alegres) y endorfinas (que adormecen el cerebro), así como el neurotransmisor del amor apasionado que es la feniletilamina que hace que nuestro cerebro se adormezca y haga que no sintamos el dolor, hasta personas que lo definen como una atracción química entre dos seres, el cual se da gracias a la acción de las feromonas, que es lo que se entendería por un flechazo entre dos personas que hormonalmente son compatibles.

 La explicación religiosa que se le da al fenómeno amoroso es que un ser nace para otro ser, dicho amor es un regalo divino, se conceptualiza que solo hay un  ser para otro ser, también es considerado un valor  y una bendición, el cual  solo se hace posible sí Dios así lo permite.

 Diversos filósofos han tratado de explicar el amor de pareja, Erick Fromm nos define el amor como “la preocupación de un individuo por el otro, ayudarlo y dejarlo ir si es necesario”, pero todos queremos poseer el objeto amado, y es porque todo amor es egoísta, y difícilmente se conforma con perder aquello que se piensa ya nuestro, por eso es que el amor no puede significar renuncia si no se explica los registros del amor:

 El registro imaginario es lo que yo supongo que es, lo que capto a través de mis ojos y me hace que me enamore del otro, es en sí un amor ideal, ya que yo le atribuyo elementos que yo mismo poseo, pero que me es más fácil ver reflejado en el de enfrente; y la belleza que del otro me atrae no tiene que ver con un concepto de belleza común, es algo de él otro que me gusta, que me hechiza.

 El registro de lo real es lo que el otro es en realidad, lo que voy conociendo y que hasta antes no sabía, aquellos defectos y virtudes que en realidad mi amor posee, sus imperfecciones, sus aciertos, todo lo que es.

 El registro de lo simbólico es lo que para mí significa ese amor, mis necesidades, mis afectos perdidos, mis deseos, lo que no entiendo de mí, pero que este amor me simboliza.

¿Amas lo que odias? u ¿odias lo que amas?

 En la realidad el amor y el odio son una misma emoción, y desde la batalla de Troya esto nos queda entendido, ya que Menelao en verdad amaba a Helena y es por este motivo es que esta batalla tuvo lugar, ya que al perder el rey a su objeto de amor decide invadir Troya y llevar a sus tropas a la más vieja de las batallas. Y es que  el amor y el odio vienen mezclados, porque cuanto más se ama es cuando más se llega a odiar, y es que el peor dolor es cuando aquel a quien amas te lastima, el que a quien más amas te falle o que el ideal de tu amor se vaya diluyendo, y a diferencia de lo que se pudiera creer, se ama en la medida que se odia, por eso el dicho de que del odio al amor solo hay un paso, pues en realidad los dos sentimientos están unidos.

 Es necesario decir que no todo se reduce a una relación de pareja, hay otros tipos de amor como lo son el amor por los padres, el amor a la patria, el amor a Dios, el amor a los hijos, que todos conllevan a lo expuesto en los registros del amor.

 El amor también esta determinado por la experiencia, pues es de nuestros padres de quienes aprendemos a amar, por eso quien no vive en el amor no trasciende, se pueden tener todos los dones del mundo, pero si no vives con amor no posees las llaves del firmamento.